martes, 24 de mayo de 2011

Modalidad de aprendizaje

La Psicopedagoga Alicia Fernández acuñó este concepto para poder hacer una lectura de las dificultades de aprendizaje en la clínica psicopedagógica.
Me parece de una gran riqueza, y de una gran utilidad en el ámbito de la enseñanza musical.
Uno de los momentos más importantes y creativos en nuestra práctica para mí está relacionado con el desafío de articular nuestra batería conceptual y teórica con el momento de la praxis. Una cosa es lo que nosotros pensamos que debemos enseñar y otra cosa es el encuentro con el alumno. Trabajando con el alumno nos encontramos permanentemente con la dificultad. Uno de los aspectos más dificultosos es el poder adaptar, o convertir al mundo y al lenguaje del alumno aquello que queremos transmitir, y ayudarlo a procesar lo que queremos enseñar. Es por eso que el estudio de la modalidad de aprendizaje del alumno nos da una herramienta de gran eficacia.
Ante todo debemos observar cómo el alumno reacciona frente a lo nuevo, de qué modo se defiende, cuánto se frustra, cuánto puede seguir adelante a pesar de la frustración. También el registro de la respuesta corporal, la tensión son indicadores de importancia. Para mí, en mi práctica es importante que el alumno esté al tanto de lo que voy encontrando, porque de ese modo puede el también conocer ciertos límites. A mí me da la posibilidad de encontrar por dónde puedo entrar y por dónde no debo meterme: por ejemplo, a un alumno hiperexigente uno no puede ordenarle que no se sobreexija, pero sí puede encontrar modos de mostrarle que su sobreexigencia sólo lo lleva a mayor frustración y que no lo ayuda en el aprendizaje, al contrario se lo posterga...
Lo más difícil para mí sigue siendo encontrarme con estos aspectos del alumno y lograr complementarlos para que se pueda seguir desarrollando.

1 comentario:

Unknown dijo...

Coincido plenamente. Planteás un tema que considero fundamental en el proceso de enseñanza- aprendizaje y que las carreras de formación docente siguen soslayando, porque podemos enseñar las "mejores" metodologías, podemos tener los más exelentes planes pero si no reflexionamos sobre la necesidad de mirar y reconocer al Otro, la formación docente seguirá naufragando en aguas cada vez más turbias.